Ya es una realidad: NO PROMISES, Carla Bruni (2007)
"No Promises", el segundo álbum de Carla Bruni.
Comenzar el año con un nuevo álbum de CARLA BRUNI es como despertar con una compañera que sigue igual de hermosa por la mañana. Es como que el día va a ser especial. Comenzar un nuevo año escuchando nuevas canciones de esa voz que compite en belleza con su rostro es lo máximo. ¡Es linda la Carla! Quizás lo que más me sorprendió fue la ausencia de canciones en francés. Esta vez la ítalo-francesa optó por musicalizar poemas de notables autores anglos (el irlandés William Butler Yeats; el inglés nacionalizado estadounidense Wystan Hugh Auden; los también ingleses Christina Rossetti y Walter de la Mare; y las estadounidenses Dot Parker y Emily Dickinson), lo que cortó las expectativas que tenía de continuar mi romance con la sensual pronunciación del francés por parte de la chicas galas. Y en esto la Bruni la lleva. Cuando Carla canta, no es necesario verla modelando ni nada. Su voz llena todo el imaginario del erotismo musical.
"NO PROMISES" confirma entonces esa sentencia que tan bien se ganó con Quelquun ma dit : no hay nada más admirable que un ser bello dotado de talento artístico e inteligencia. ¿No es admirable acaso Brad Pitt, que es un tipo bello (sí, qué tanto, es así), pero que además actúa de manera extraordinaria?
En este nuevo álbum, la ex estudiante de arquitectura confirma un estilo de canción íntima, con arreglos básicos, de escaso apoyo a lo que su guitarra acústica y la típica segunda guitarra de fondo brindan como base. Es tan así, que aquí un par de arpegios de guitarra eléctrica muy en segundo plano (Before the world was made, Promises like pie-crust) rememoran demasiado al folk estadounidense, lo que parece un tanto fuera de lugar. De hecho, si no es por su voz, I felt my life with both my hands, parece que no fuera una canción de ella: mucha eléctrica, mucha batería.
Ahora bien, donde la percusión pop y el acompañamiento están en el punto preciso es en la muy LouReediana If you were coming in the fall, mi favorita. Aquí Carla Bruni juega con la letra, dialoga, ironiza. La misma tendencia que exhibe en el promocional Those dancing days are gone, otra canción con espíritu juguetón.
Ves
THOSE DANCING DAYS ARE GONE
No Promises (track 1)
Poema del irlandés William Butler Yeats (1865-1939)
Come, let me sing into your ear;
Those dancing days are gone,
All that silk and satin gear;
Crouch upon a stone,
Wrapping that foul body up
In as foul a rag:
I carry the sun in a golden cup.
The moon in a silver bag.
(I carry the sun in a golden cup.
The moon in a silver bag.)
Curse as you may I sing it through;
What matter if the knave
That the most could pleasure you,
The children that he gave,
Are somewhere sleeping like a top
Under a marble flag?
I carry the sun in a golden cup.
The moon in a silver bag.
(I carry the sun in a golden cup.
The moon in a silver bag.)
(Come, let me sing into your ear;)
I thought it out this very day.
Noon upon the clock,
(All that silk and satin gear;)
A man may put pretence away
Who leans upon a stick,
May sing, and sing until he drop,
Whether to maid or hag:
I carry the sun in a golden cup,
The moon in a silver bag.
(I carry the sun in a golden cup.
The moon in a silver bag.)
(Come, let me sing into your ear;
Those dancing days are gone...
All that silk and satin gear;
Crouch upon a stone...
Wrapping that foul body up
In as foul a rag...
I carry the sun in a golden cup.
The moon in a silver bag).
Uno de los momentos típicamente Bruni lo aportan I went to heaven, Ballade at thirty-five y Afternoon, que rememoran a canciones del CD anterior como Tout le monde, La noyée y Le ciel dans une chambre.
Como juicio inmediato y muy preliminar, me quedo con el disco anterior. Sin embargo, este es un buen trabajo, una entrega de más variedad para ese estilo cachondo-poético que tanto atrae a hombres y mujeres. Aunque no deja de llamarme la atención esta tendencia de los europeos a cantar cada vez más en inglés. Sí, que el idioma universal, que así nos entendemos todos, que blablablá. Pero en el camino, dejan de lado sus marcas registradas tan bellas, sus idiomas, ¡sus pronunciaciones!, sus estilos, sus sonidos. Por ejemplo, Keren Ann ya grabó en inglés en Nolita (incluso se fue a vivir a EU). Ahora lo hace Carla Bruni. Por años lo han hecho los alemanes, los suecos y los escandinavos. Está bien: hay que abrir mercados, pero que eso no signifique dejar de lado el sonido propio. Matizar no vendría mal. Creo que la tentación del dinero es tan grande que parecen olvidar todo el encanto cultural europeo. Como dice Bosé: "de qué me hablas chica... pero qué libertad, qué clase de cultura... pero qué presidente ni qué rascacielos, pero qué coño dices". Pareciera que muchas chicas quieren ser Norah Jones, pero nadie les dice que Norah hay una sola y que ellas con sus estilos son tanto o más originales. No es lo mismo Carla Bruni cantándote al oído en francés que en inglés, eso está claro.
Pero de igual modo
¡qui jolie, qui belle est Carla!
Ves
IF YOU WERE COMING IN THE FALL
No Promises (track 7)
por Denis Leyton
más información en
Sitio Web Oficial de Carla Bruni
Carla Bruni en MySpace
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Del mismo modo, y al igual que
Su primer CD se llama Jamie Cullum Trio-Heard it all before (1999) y cuesta mucho encontrarlo, puesto que fue una edición limitada autofinanciada por su autor. Luego siguió Pointless Nostalgic (2002), que le abrió las puertas de la industria y que incluye I cant get started, una canción que parece no aburrirse de ser escuchada y que no piensa dejar de tener versiones; Twentysomething (2003), donde la versión que hace para Singin in the Rain es sencillamente atrevida. Ese CD batió todos los records de venta de Gran Bretaña para una producción de jazz; y Catching Tales (2005), quizás el menos jazzístico, pero el que incorpora más elementos de la música sincopada en canciones abiertamente pop como Get your way y London Skies. De este CD destaco el track 5 Nothing I Do.
Jamie Cullum
Catching Tales
Twentysomething
Pointless Nostalgic
Heard it all before
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Pero una de las sorpresas más potentes, es la inclusión de dos covers. El primero es High and Dry de Radiohead, con Drexler cantando en inglés, acompañado sólo de su guitarra y a la que hizo un arreglo hermoso. Y en segundo término, y para los amantes de Guitarra y vos, donde la canción es recitada y los versos son un llamado de atención, aquí nos encontramos con Disneylandia, una canción del grupo brasileño Titãs y con participación de uno de sus integrantes históricos, Arnaldo Antunes. Se trata de una pieza extraña que habla de un mundo donde la globalización y el capitalismo han creado un nuevo escenario intercultural al que debemos poner atención: Armenios naturalizados en Chile buscan a sus familiares en Etiopía / Casas Prefabricadas canadienses hechas con madera colombiana / Multinacionales japonesas se instalan en Hong Kong y producen con materia prima brasilera para entrar a competir al mercado americano / Literatura griega adaptada para niños chinos de la comunidad europea / Relojes suizos falsificados en Paraguay /
/ Turista francesa fotografiada semidesnuda con su novio árabe en el barrio de Chueca /
/ niños iraquíes huidos de la guerra no obtienen visa en el consulado americano en Egipto para entrar en Disneylandia.
Es que entre tanta tontera que rige a nuestros pueblos desde la tele y los diarios, un poco de calma (todo está en calma, deja que el beso dure, deja que el tiempo cure) es un regalo del Wenumapu. Es que no es la luz lo que importa en verdad: Son los 12 segundos de oscuridad.
Jorge Drexler
12 segundos de oscuridad
La guitarra de Nicolás Silva y el bajo de Roberto Velásquez se acomodan a los variados ritmos con facilidad, encargándose además de mantener el pulso rockero en todo el repertorio, al igual que lo hace la voz de Rodrigo Maureira. El Gato, autor de casi todas las letras, es un personaje impresionante. Más que moverse por el escenario, se encarga de llenarlo
Pero ya estábamos ahí y aperramos con los reemplazantes de última hora. Entre Tumulto, Arena Movediza y el primer pito que fumé en mi vida, hubo una banda que me impresionó, no tanto por sus canciones ni sus trajes extraños, sino por la presencia de la flauta traversa (como Jethro Tull) y especialmente la VIOLA (un violín algo más grande). Este instrumento dotaba al rock de un sonido genial. Era La Banda del Gnomo. Al oír y ver a Dulcidio por primera vez, recordé ese sonido, pero lo disfruté aún más. El violín de Dulcidio a cargo de María Fernanda Zúñiga es suave, a veces dulce, pero siempre travieso. Ella como que no busca lucir su mano izquierda con piruetas ni virtuosismos sobrecargados; más bien lo que impone es el toque preciso. Y en vivo, es un elemento llamativo por sí mismo, no sólo por ser la única mujer (y porque es muy guapa, además), sino por tratarse de alguien muy piola, tranquila, que no olvida la elegancia y la actitud que implica tomar el arco y ponerse el violín en el hombro
aunque al lado tenga al gato y al chino en plena jarana.
Pero, ¿y en las esferas rockeras o poperas? El único nombre femenino que se me viene inmediatamente a la memoria es Nicole. También Javiera Parra. Últimamente Javiera Mena. No son muchas. Pero ojo, el atrevimiento de los hombres también ha sido sólo paulatino: Claudio Narea, Ygal Glisser, Leo Quinteros, u otros casos donde su clasificación es sanamente imposible, como Gepe. Por supuesto, la canción de trova es solista por excelencia y ahí siempre hay a quien subrayar, como Alexis Venegas. Sin embargo, es en el jazz-folk donde podemos encontrar los grandes nombres femeninos: Francesca Ancarola, Bárbara Lira o Magdalena Matthey. Y es aquí, en este estilo, donde quizás encuentro más similitudes. Curioso, por decir lo menos, si el motivo de comparación nace de escuchar a una artista pop).
Tiene 4 discos. Los 2 primeros, La biographie de Luka Philipsen (2000) y La Disparition (2002), son cantados íntegramente en francés, imponiendo un estilo intimista, de arreglos muy simples y mezcla de sonidos clásicos con electrónicos, una fiel representante de la nouvelle chanson francesa. La guitarra de KEREN ANN es importantísima, la toca bien y le saca partido, así como a su voz.
Mi favorito es La Disparition. En él hay un par de joyitas que fueron hits en la tierra de Asterix y el Inspector Closeau, y que poseen unos videos que me provocan envidia, dirigidos por Emilie Chedid. Me hubiera encantado haberlos hecho yo. Son buenísimos, para dos canciones buenísimas: Ailleurs, donde KEREN ANN homenajea el género musical, con coreografía y todo; y Au coin du monde, donde una cámara se mueve sobre su eje en 360° para ir mostrando diferentes momentos que se viven dentro de un departamento. También destaco la canción Surannée, que en Not going anywhere se llamó Seventeen.
Keren Ann
French Singer
Cantante Francesa
CFA
Corporación Fonográfica Autónoma
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