Las chicas me cantan en FRANCÉS. Capítulo 3/3
Olivia Ruiz, Mélanie Pain y Marina Celeste.
OLIVIA RUIZ: Si tuviera que hacer un ejercicio de comparación, diría que ella es como la Julieta Venegas de Francia, porque es inquieta, porque el arreglo de la canción siempre busca algo más, algo que rompa la línea típica de la canción pop, por más simpleza que exista en ella. Y su forma de encarar la composición me agrada totalmente, porque comienza desde la letra, buscando que los arreglos tengan relación con ese contenido (no como algunos para los que la voz es sólo un sonido más). Aparte de cantar, toca saxo, clarinete y trompeta, y como otras compatriotas suyas, Olivia Blanc (su verdadero nombre) incorpora sus estudios teatrales a su puesta en escena musical. De origen español, muchas de sus canciones tienen ese encanto típico francés que aporta la letra irónica (la escuela de Georges Brassens), el sonido a varieté del acordeón y el piano, y la base circense. Y es definitivamente guapísima. ¿Mis canciones preferidas?: Le tango de qui (El tango de quién); La femme chocolat (La mujer chocolate); y Thérapie de groupe (Terapia de grupo). Discos: Paris (Single-2002); Jaime pas lamour (No me gusta el amor) (2003); La Femme Chocolat (La mujer chocolate) (2005).
Ves
LA FEMME CHOCOLAT
La femme chocolat (track 2)
MÉLANIE PAIN: Con mucho inglés en su repertorio, estamos frente a una de las voces más dulces de Francia y colaboradora insigne de ese genial experimento musical llamado Nouvele Vague, al igual que otra de las chicas citadas aquí: Camille. Esta chica proveniente del sur, Aix-en-Provence, y estudiante de Ciencias Políticas, no tiene disco propio, pero su nombre es tan significativo como el de las más renombradas solistas galas. Es que se trata de algo así como una musa cuya voz todos quieren incluir en sus trabajos, como lo hiciera el músico Benoît Villeneuve (Villeneuve). ¿Mis canciones preferidas?: La Cigarette (El cigarillo), Peut etre pas y Blue Monday (con Nouvelle Vague). Discos (colaboraciones): Coros en Dead Cities, Red Seas & Lost Ghosts (M83, 2003); Nouvelle Vague I (con Nouvelle Vague, 2004); First Date (Villeneuve, 2005); Bande a Part (con Nouvelle Vague, 2006); Graceland (Villeneuve-EP, 2007).
Ves
LOVE WILL TEAR US APART, de Joy Division (con Nouvelle Vague)
Nouvelle Vague I (track 1)
MARINA CELESTE: Otra de las chicas Nouvelle Vague, junto a Camille y Mélanie Pain, banda para la que colaboró en sus dos emblemáticos discos, destacando la hermosa versión que en el primero de ellos hace de A forest, de The Cure. Paralelamente a la música, desarrolla la pintura y trabajos para niños, como Astral fairlyland, un proyecto de música e ilustraciones en donde "Elsa y Sacha, acompañados de un perro y un ratón, deben descifrar los secretos guardados en cada una de las casas de este lugar imaginario". Esta cantautora de ojos hermosos está muy ligada a los proyectos de Marc Collin, cerebro de Nouvelle Vague, con quien realizó el proyecto Cinema Enchanté, un tributo a las canciones del cine francés de los 60. ¿Mis canciones preferidas?: Les fleurs (las flores son sexos apenas disfrazados con trajes de princesa; todo el mundo finje ignorar...); Pas vu pas pris y A forest (con Nouvelle Vague). Discos: Acidulé (Ácido) (2005); y Cinema Enchanté (Cine Encantado) (2007).
Ves
LES FLEURS
Acidulé (track 3)
por Denis Leyton
más información en
Le site officiel d Olivia Ruiz
Myspace (non officiel) des fans dOlivia Ruiz
Sitio MySpace de Mélanie Pain
Sitio Oficial de Marina Celeste
Sitio MySpace de Marina Celeste
Sitio Web Oficial de Nouvelle Vague
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QUELQUUN MA DIT, Carla Bruni (Francia-2004)
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PRIMOGÉNITA, Ammy Amorette (2003)
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TILL BRÖNNER, trompetista de jazz
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The Little Willies
Norah Jones
Living Room
Nacido hace 36 años en Viersen, ciudad que limita con Países Bajos (Holanda) y cercana a Düsseldorf, Till Brönner (se escribe también TILL BROENNER) estudio Jazztrompete en la Escuela Superior de Música de Colonia, influenciado por la música del gran birdy, el saxofonista Charlie Parker.
That summer en cambio, es melancólico y melódico. Además marca el fin de sus experimentaciones vocales, para entrar de lleno al campo de los solistas. Bein Green y High Falls, entre otras, abandonan momentáneamente la trompeta con unas bases muy de salón de hotel 5 estrellas, de bosanova estilo Frank Sinatra. Su voz es muy simple, por lo que la música debería ser más jugada. Sin embargo, eso aparece en After hours, con una voz mejor impostada y la trompeta muy presente. Incluso, con los versos de la letra insertos correctamente en la melodía. En otras canciones da la sensación de que la pronunciación inglesa del alemán no es del todo correcta, pero es por la excesiva extensión de los versos.
Oceana, su última producción, es un disco realmente recomendable que, desde el inicio con Bumpin " me hace construir imágenes de un salón nocturno, humo con un contraluz azuloso, vasos de whisky y una mejilla suave y cálida apoyada a la mía, de un cuerpo de mujer que baila apretado al mío, como a las tres de la mañana, esperando esa mirada que dice vamos sin palabras, para entregarse a una pasión algo alcoholizada, risueña y cómplice, definitivamente muy cómplice. La sensación se repite en Love Theme From Chinatown, donde la melancolía no es el canto a la tristeza, sino más bien a la embriaguez del amor. Suena algo al soundtrack de Taxi Driver, de Bernard Herrmann. Luego vienen las colaboraciones, como In my secret life donde irrumpe con la misma suavidad y la misma actitud de siempre, la de me importa un bledo lo que digan de mí, la siempre hermosa y talentosa
Finalmente, más palabras para mi teoría acerca del complejo europeo. Si la lengua germana funciona tan bien en la ópera, por ejemplo, ¿no funcionará igual de bien en el jazz, como sí lo hace el portugués y el español? ¿Deseos de internacionalización? (no seamos hipócritas y no le llamemos más así a la estadounidensiación de las carreras). Sí, bien, perfecto, ¿por qué no? Pero, ¿no podría ser un poco mezclado el asunto, digo yo?
Till Brönner
Till Broenner
Amélie-les-crayons
ARIANE MOFFATT: La primera voz femenina de esta selección proveniente de la República Independiente de Québec, en Canadá. Ariane ha creado un estilo que mezcla la canción convencional con la música electrónica. Compone y canta bien, sin embargo no todas sus canciones logran el mismo efecto. La influencia rítmica de la electrónica de los 90 (insoportable y tediosa) se hace notar sobretodo en su primer long play.
Ariane Moffatt
CORALIE CLÉMENT: Sensuales susurros, es la primera descripción que se me ocurre escribir. Cuando escucho canciones como Lombre Et La Lumière o Ca Valait La Peine (Esto valía la pena), me siento absolutamente transportado al imaginario cultural francés. Un detalle: Coralie, nacida en Villefranche-sur-Saône, cerca de Lyon, es hermana del cerebro de la nouvelle chanson française, Benjamin Biolay, quien compuso canciones para sus dos discos. Todo un plus; casi una trampa.
Coralie Clément
JEANNE CHERHAL: Si te enfrentas a Madame Suzie, creerás que estás frente a una pieza de una comedia musical; al extracto o un pasaje de un espectáculo teatral. Si sólo la escuchas, te la imaginas haciendo gestos expresionistas y actuando cada parte de la letra. Así es Jeanne Cherhal, oriunda de Nantes, actriz, pianista, bajista
divertida. No son dramones los que interpreta en sus canciones-teatrales. Más bien son pequeñas historias llenas de humor negro, una especie de heredera musical de Molière.
Jeanne Cherhal
CHARLOTTE GAINSBOURG: Su carrera se divide entre la música y la actuación, siguiendo los pasos de su hermosa madre Jane Birkin. El rostro de esta chica nacida en Londres en 1971 se nos hará más familiar cuando próximamente la veamos como pareja de Gael García en
ANAÏS: Nacida en Grenoble y criada en Marsella, ANAÏS se presenta ante nuestros oídos traviesa y divertida, una verdadera rupturista. Con un solo disco a cuestas que fue grabado en vivo y al que ha sacado un partido impresionante, esta chica se acompaña solo de su guitarra, un sampler y un histrionismo muy particular que a veces la convierte en una especie de Liza Minelli acústica.
EMILIE SIMON: La primera impresión que tienes cuando escuchas a esta cantante y compositora es que se trata de la heredera de Vanessa Paradis. Es que es imposible no hacer la relación ante esa susurrada voz de niñita. Lo de EMILIE es la balada, mmm, llamémosla atmosférica, con bases rítmicas y arreglos que denotan una acertada evolución de la música electrónica, aunque a veces su repertorio se torne algo plano.
Camille
Charlotte Gainsbourg
Anaïs
Emilie Simon
Este es un ejemplo extraordinario para muchos artistas que se deben a su público. La decencia, la solidaridad y la buena onda, no pueden regirse por decretos. Sí creo en la utilización de herramientas legales (estilo FONDART) para llevar a cabo iniciativas como esta, pues de lo contrario estaríamos hablando de cobrar impuestos extras a compañías productoras y artistas que así no volverían más. En el concierto de Manu Chao se trabajó con una Municipalidad y hasta hubo bandas chilenas como teloneros. Insisto en que se trató de un gran ejemplo. Igual de destacable que la presentación de VERÓNICA VILLARROEL y PLÁCIDO DOMINGO hace sólo unos días en la Plaza de Armas de Santiago: ¡maravilloso! Ese concierto fue gratuito, fue organizado por el Teatro Municipal y financiado con auspicios.
En enero el espectáculo La Pequeña Gigante de la compañía francesa ROYAL DE LUXE, fue una verdadera revolución cultural en las calles de Santiago. Si bien el gobierno puso parte importante del dinero, fue la empresa privada la que a cambio de publicidad financió la iniciativa. En verano es común que muchas municipalidades lleven obras de teatro a comunas populares, gratis o a bajos precios. Esos son proyectos serios, donde se mezcla la responsabilidad social con la posibilidad de dar trabajo a mucha gente y a cambio de que las empresas anuncien sus marcas. Todos ganan. ¿Qué el Estado financie todo? El Estado no tiene por qué pagar conciertos de artistas famosos que sí pueden generar interés en las empresas para actuar gratis. El Estado, de destinar dineros, debe hacerlo con artistas en proyección. Porque, a pesar de ser un contrario a las garras del libre mercado chileno, creo que sí existen recetas para obsequiar en el capitalismo. Uno que debería ponerse a tono con estas fórmulas es Silvio Rodríguez.
Las cosas se hacen o no se hacen. Es fácil tener un discurso revolucionario, hacer peticiones a la Presidenta Bachelet, y cancelar un concierto por una razón ética y humana; sin embargo, el discurso social pretendido se anula por sí solo
por populista. ¿Por qué sólo canceló el concierto de Talca y no así los realizados en el Arena Santiago o en el Teatro Municipal de Viña del Mar? Según el trovador, se debió a una campaña realizada en la ciudad de Talca en que se reclamaba por el alto costo de las entradas. ¿A alguien le parece suficiente dicho argumento?, ¿no sabía Silvio que no sólo talquinos compraron entradas, sino también personas que viajaron desde otras ciudades para poder disfrutar de sus canciones, y que se encontraron de golpe con la noticia a sólo horas del inicio del concierto?, ¿quién les indemnizará el costo del traslado?, ¿y los técnicos y profesionales contratados para trabajar en la producción?, ¿les van a pagar?, ¿le importa eso a Rodríguez?
Hace sólo unas semanas el músico inglés CHRIS MARTIN, avergonzado por los elevados precios que se cobraron por el concierto de su banda COLDPLAY en Santiago, regaló entradas a algunos seguidores. Por lo mismo, prometió una nueva gira a Sudamérica en un futuro próximo para tocar en sitios más grandes y con entradas más populares. Se trató de un ejemplo de dignidad y ausencia de populismo: todo lo prometido es factible de llevar a cabo
y los productores ganarán dinero igual. Lo mejor de todo es que Coldplay no canceló su serie de conciertos en el pésimo escenario Espacio Riesco; ellos sí respetaron al público. ¿Lo hicieron sólo por la plata? Lo hicieron por respeto, por profesionalismo.
Por donde lo mire me parece una decisión desafortunada. Pero no tanto como las declaraciones posteriores realizadas en su país donde señaló que las acciones legales presentadas tras la cancelación del concierto son sólo un revuelo mediático, que su visita se quiso politizar y que esa politización no es contra él, sino contra Cuba... ¡increíble!... ¿Quién es el que politiza las cosas? Esto es simplemente mala educación y mal tacto. Sus palabras son más patrañas demagógicas, esas que abundan en nuestro continente por estos días. Silvio: te equivocaste y punto. Es desolador todo esto. Sus canciones me parecen maravillosas, pero no soporto a los artistas populares que se transforman en divos
tampoco a los divos disfrazados de artistas populares.

Silvio Rodríguez
Talca
Creo que ese es el punto que lo justifica todo. El Festival de Viña, el de la canción, es una oportunidad para llevar números de gran calidad a quienes no tienen la oportunidad de acceder a sus conciertos; y es una posibilidad para compartir públicos rivales o distantes, puesto que para esperar el número que quieres ver, muchas veces debes soportar el show de uno que jamás verías voluntariamente
y muchas veces te quedas sorprendido. Somos afortunados, porque en muy pocos lugares del planeta sucede este fenómeno. Es que entre tanto artista de dudosa calidad, léase Montaner y otros similares, en mi memoria están grabadas algunas presentaciones memorables:
(1982) The Police: Sting sugiere que los de galería cambien sus ubicaciones con los de platea, que son muy aburridos y no aplauden como los de arriba. Lo más parecido al discurso de Lennon y su clásico los de arriba pueden aplaudir y los de abajo, hacer sonar sus joyas. Se trata de una banda que llega a Viña del Mar en el pick de su carrera. Probablemente algún funcionario militar del Canal 7 o de la Municipalidad los contrató como relleno. Ni se imaginaban a quiénes traían. Tocaron todo: Message in a bottle, Roxanne, Every little thing she does is magic, De do do do, De da da da, Dont stand so close to me, etc. Yo tenía 11 años. Esa misma noche se presentó
(1988) Mr. Mister: El vocalista Richard Page solidariza con los artistas chilenos amenazados de muerte por la CNI de Pinochet y lee una proclama política en plena dictadura. Los organizadores lo obligan a pedir disculpas más tarde. Igual cumplió con el mensaje, como unos meses antes lo hiciera Christopher Reeve (Superman), que vino en representación de los actores de Hollywood para solidarizar con sus colegas. Mr. Mister tuvo una presentación sólida en tiempos en que los seguidores del buen rock no tenían espacios entre tanta baladita que regía el festival. Ese año la canción que todos recuerdan es una de la competencia folclórica que no ganó: "Caballito de Metal", del Monteaguilino. Nadie toma es cuenta esta competencia, y justo cuando aparece una canción que el público acepta, no gana
típico (el tren su chiquichiquichaaaaa
me alegra el triste corazón
). La estupidez estuvo otra vez de parte del comité organizador que descalificó la canción de Perú, por un supuesto plagio. La verdad es que sentían terror de que el público, con la hermosa Ornella Mutti en primera fila, coreara el estribillo cargado a la palabra NO, la misma que representaría a los opositores al gobierno del fallecido dictador en el plebiscito que finalmente perdió en octubre de ese año.
(1991) Faith No More: Mike Patton provoca la estampida de las señoras ataviadas en pieles ubicadas en las primeras filas. Viste camisa, corbata y pantalón corto; los punkies irrumpen en los asientos de platea (hecho histórico); Patton moja al jurado sentado en la primera fila
(2003) Los Prisioneros: Jorge González despotrica genialmente contra todos. Es la primera vez que el trío original se presenta en el festival. Simplemente emocionante. Por fin el país entero podía verlos en directo por televisión. Es que, claro, no hay censura que dure cien años, ni dictador que la sustente.
Ni mal necesario, ni mal de muchos, consuelo de tontos. Este Festival es una oportunidad para que la mayoría de las personas puedan tener diferentes propuestas artísticas ante sus ojos; es un punto de referencia para nuestros recuerdos; es un espacio de desahogo para gritar (¡el monstruo!) contra las malas pomadas artísticas de algunos
es
es
¡es gratis!, ¿qué más?
Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar
Viña del Mar
En la línea de las famosas Come away with me o Dont no why está la hermosa UNTIL THE END (Youve got a famous last name / But youre not to blame / Baby I see you for who you are). Otra balada de melodía dulce es NOT MY FRIEND, donde la voz de Norah luce hermosa, delicada.
También destaco MY DEAR COUNTRY, un curioso vals que Jones dotó de una melodía también muy hermosa. Aquí se despachó una letra buenísima, donde utilizó la figura literaria de la comparación para asimilar la noche de halloween con el horror del día de una elección. Ese día sí que da susto (nothing is as scary as election day). En esta canción ella asume la tardía autocrítica del pueblo estadounidense por la elección de Bush Junior. Cuando todos en el mundo les pedíamos que no votaran por él, los estadounidenses se engrupieron con el discurso republicano y reeligieron al títere de Bush Padre, el verdadero jefe de la mafia petrolera que se tomó la Casa Blanca (we believed in our candidate / but even more its the one we hate).
Not Too Late