¡Dale DULCIDIO, sigue DULCIDIO, vuela DULCIDIO... sí-gue-lé!
El primer álbum de la banda "Dulcidio"
A esta banda la conocí hace un par de años cuando uno de sus integrantes, José Melián, el chino patagón, trabajó conmigo en un programa de televisión. Y la sorpresa fue extraordinaria. Se trata de uno de los espectáculos en vivo más entretenidos que existe en Chile y la espera por su primer CD valió la pena. Dulcidio es una orquesta de rock con sabor a funk, ska, soul, klezmer, bolero, blues y folclore, que propone divertir a través de un mensaje directo que no queda oculto tras intrincadas metáforas que muchos artistas usan para no agredir a posibles compradores.
Le cantan sin complejos, temores ni culpas a una reconciliación que jamás existirá sin saber dónde están los detenidos desparecidos (¿por qué no entregas toda la información? Hay madres, esposas y hermanas que quieren llevar una flor); le cantan al amor; a la pobreza; a la marihuana; a la cerveza; al presidente Allende; y a la fantasía (cierra la puerta de todas la piezas, así como cuando niño yo las cerré para que no me vieran tocar mi cuerpo hoy no quiero que me vean tocar tu piel); Pero, por sobre todo, se trata de una banda de músicos talentosos... y ¡nada menos que 8!
Un perfecto dúo de vientos a cargo de Michael Pinto en la trompeta y Felipe Vidal en saxo (e invitados en vivo), le dan un sonido que rememora, por ejemplo, el soul de The Commitments, pero más aún a las orquestas cubanas de mambo y chachachá, lo que se acentúa con las congas de Daniel Soto y las timbaletas y accesorios del Chino Melián, culpable del sabor a fiesta de la banda.
La guitarra de Nicolás Silva y el bajo de Roberto Velásquez se acomodan a los variados ritmos con facilidad, encargándose además de mantener el pulso rockero en todo el repertorio, al igual que lo hace la voz de Rodrigo Maureira. El Gato, autor de casi todas las letras, es un personaje impresionante. Más que moverse por el escenario, se encarga de llenarlo con una expresividad facial que se la quisieran muchos actores, provocando el diálogo con un público que siempre sabe responder y disfrutar. Se trata de una tremenda evolución artística, para quien fuera ¿bajista o guitarrista? de la banda La Mansión hace 10 años, con Paula Parra en la batería.
Recuerdo que hace más de 20 años fui a un recital donde se anunciaban las bandas chilenas más importantes del momento como Los Prisioneros y Aparato Raro. Sin embargo, al llegar a un Víctor Jara rodeado de fuerzas especiales y civiles de lentes oscuros, ninguno de ellos se presentó porque no existían contratos.
Pero ya estábamos ahí y aperramos con los reemplazantes de última hora. Entre Tumulto, Arena Movediza y el primer pito que fumé en mi vida, hubo una banda que me impresionó, no tanto por sus canciones ni sus trajes extraños, sino por la presencia de la flauta traversa (como Jethro Tull) y especialmente la VIOLA (un violín algo más grande). Este instrumento dotaba al rock de un sonido genial. Era La Banda del Gnomo. Al oír y ver a Dulcidio por primera vez, recordé ese sonido, pero lo disfruté aún más. El violín de Dulcidio a cargo de María Fernanda Zúñiga es suave, a veces dulce, pero siempre travieso. Ella como que no busca lucir su mano izquierda con piruetas ni virtuosismos sobrecargados; más bien lo que impone es el toque preciso. Y en vivo, es un elemento llamativo por sí mismo, no sólo por ser la única mujer (y porque es muy guapa, además), sino por tratarse de alguien muy piola, tranquila, que no olvida la elegancia y la actitud que implica tomar el arco y ponerse el violín en el hombro
aunque al lado tenga al gato y al chino en plena jarana.
Del CD puedo decir que quizás suene extraño escuchar sus canciones en estudio cuando las conociste en vivo. Pero el espíritu en directo vive perfectamente en Basílica el Salvador, Pancartas, Dulcidio, Mala (de Ramón Aguilera) y Sé Mentir. Lamentablemente me cortaron el coro final de Huaso Chancho (¡noooooooo, no tienes sentimientos; noooooooo, no tienes en tu cabeza nada!), mi favorita. Pero suena bien igual. Miguelo, el track oculto, es casi un radio teatro sensacional.
Dulcidio es alegría pura, grandes mensajes y excelente música.
Escuchas
BASÍLICA EL SALVADOR
track 5
Para adquirir este Cd independiente
escribe a dulcidiorock@hotmail.com
¡Dale Dulcidio, sigue Dulcidio, vuela Dulcidio Sí-gue-le!
por Denis Leyton
más información en
tracks de Dulcidio en Bandas de Chile
Fotolog de Dulcidio
Música de Cañerías (Radio Tierra) Blog del programa del Gato
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Dulcidio
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Es que los ritmos y variaciones marcados por Hudges son potentísimos. Pero si alguien sufriera de ataques de melancolía por el trabajo anterior, Try again trae todo ese sello que impuso
Keane
Under the iron sea

David Broza
Isla Mujeres
Pasolini is me. Así comienza la canción, citando a Pier Paolo Pasolini, director entre otras de Teorema, El Decamerón, Saló, o los 120 días de Sodoma o Accatone, su primer film, también citado en la frase siguiente: Accatone youll be. Luego le siguen la plaza Cavour, la actriz Anna Magnani y el cineasta Luchino Visconti, aunque la cita bien puede ser para Tony Visconti, el productor del CD, un tipo connotado que trabajó con artistas de la altura de David Bowie y que es responsable en gran parte del resultado final de ROTT. El CD fue grabado completamente en Roma en los estudios de¡Ennio Morricone!, el mismo creador de bandas sonoras como "El bueno, el malo y el feo", "Novecento", "Cinema Paradiso" y "Átame". En ROTT Morricone además arregló y dirigió las cuerdas en Dear God, please help me, el track 2. MORRISSEY no va a dejar de escribir de esa manera que algunos llaman depresiva, aunque para mí más bien son brillantes divagaciones existencialistas, herejes, románticas e irónicas. A ponerle atención a la canción The Youngest Was the Most Loved.







Morrissey
Ringleader of The Tormentors
Pier Paolo Pasolini
Ennio Morricone
Anna Magnani
You have killed me
Ill never be anybodys hero now
Emociona también la sincera forma de expresar que la depresión producida por un desamor (¡o la distancia!), abre las puertas y ventanas de la vida entera al análisis y a la búsqueda de luces aunque estés en el pozo más oscuro ("Llevo una vida de perros, mastico pan con veneno, tengo la cabeza estrecha, la cola erguida, la amistad deshecha, por qué , por qué, esto es lo más parecido a la vida" - Vida de Perros; "Voy caminando sin saber nada de mí, porque todo lo que siempre quise ser ya no lo fui, La muerte es mi felicidad, lo sé muy bien, hoy voy a considerarla una vez más y más que ayer" - Llueve sobre la ciudad).
Los Bunkers
Vida de Perros


Carla Bruni
Quelquun ma dit