| |||||||||||
|
Subhira… pacífica provocación musical|21/10/2008 13:14| Artículo sobre la trayectoria del músico Subhira (Rodrigo Cepeda).
El piano que evoca las travesías de este músico por los parajes del sur de Chile y de otras circunstancias de su vida de las que fui testigo en una pequeña parte (“Cahuelmó”, 1995), es tal vez tan provocador como propuestas más ruidosas o “comerciales” que inundan nuestros oídos, incluso en la escena indie, porque bordea la melancolía y la belleza, en un juego al límite entre la tristeza y el goce. “Cahuelmó”, “Sofía”, “Seng Po” y “Asturias”, por ejemplo, son ensoñadoras y nostálgicas a la vez, llenando espacios, desenterrando recuerdos, provocando la imaginación de diversas situaciones. Me pasa mucho con “Arrayán”, donde logro “recordarme” tras el vidrio empañado por la lluvia, al calor de una salamandra, observando esas montañas de la pre-cordillera andina que parecieran venirse encima de uno.
Escuchas Con estos dos álbumes se reveló además una faceta inquieta en la que el músico se transformó en un empresario que no perdió la sensibilidad creativa, dando vida a la casa discográfica “Mundovivo” con la que edita sus trabajos, además de discos de artistas y bandas como Andrés Condon (cuerdas maravillosas), Viento Celta, Entrama, Romá (música gitana), Carlos Pérez y Prahba, entre otros. Este sello se define como “independiente, especializado en Música Electroacústica, World Beat, Nueva Era y toda expresión musical que vaya por un camino de bien para el mundo”. La discografía de Subhira cierra un ciclo de lo que él llama la trilogía al editar “Travesía” (1999), una serie de ritmos y sonidos que, manteniendo el sello ya característico de su piano, se inspiran en diversos lugares de Chile y su naturaleza, como “Norte y Cal” y “Licancabur” por el norte, o “Marichiweu” y “Caleuche” por el sur.Pero que no se espere encontrar folclor puro aquí: estas son personales adaptaciones e inspiraciones que esos lugares, su fauna o sus mitologías provocaron en el autor. Por cierto, la mezcla del instrumento clásico con el autóctono sigue marcando una pauta de elegancia en su trabajo, como el charango en “Parinas”. Es verdad, y quizás se pueda desprender de este relato, yo conozco a Rodrigo Cepeda. Y si bien uno tiene muchos amigos en la vida, no escribe un post de cada uno de ellos. Eso me da la tranquilidad para exponerlo aquí como el gran artista que es. Lo conocí hace muchísimos años cuando dirigí un video de su grupo Equs para el Canal 2 Rock & Pop, con Sol Aravena y Prahba como integrantes… y unas bailarinas muy guapas (ya contaré mi historia de cómo pretendo rescatar de una bodega de Radio Cooperativa todo el trabajo de aquella época). Rodrigo era además quien ponía la música cada tarde en un programa en vivo de competencias escolares que animaba el Rumpy en el mismo canal extinto.
Es así como en Frankfurt, en medio de conversaciones sobre la escena musical chilena, los fondos concursables, los proyectos audiovisuales y las chicas como motor de inspiración, escuché por primera vez completo su último proyecto, “Transubhiriano” (2007), un disco doble (¡de hermoso diseño!), en que su trabajo se acerca al trance musical y la meditación bailable, por llamarlo de alguna manera. Ves El disco A, subtitulado “Gira” se vale de temas larguísimos que incorporan gratamente la percusión y el sonido electrónico. En “332” lucen los accesorios y el juego vocal de Joe Vasconcellos, en una intensidad interpretativa desconocida en sus propias canciones; en “Desiertrance” escuchamos la quena y el quenacho a cargo de Patricio Quilodrán; la voz de Sol Aravena vuelve a sonar familiar en “Estación Impar”; y Joe regresa a su esencia, la percusión, en “Afrika”. El disco B se llama “Trip”, una experiencia extraña al comienzo, pero de fácil "absorción": se trata de bases rítmicas tecnos que evocan a la Love Parade, la Siegessäule y la Alameda repleta de gente bailando, todo combinado con sonidos étnicos africanos o americanos. Buenísimo. El final de “Santag”, con el contrapunto vocal de Sol y Joe jugando con una melodía que recuerda al “qué dirá el santo padre que vive en Roma” de Violeta Parra, es genial. En “Teoafrikano” incluso asoma un violín y juegos vocales estilo klezmer. “Transubhiriano, Gira-Trip” es toda una sorpresa para los acostumbrados al sonido reposado de sus 3 discos como Subhira, pero que demuestran que estamos frente a uno de los músicos más talentosos de la actualidad. Espero (y trabajo en mi aporte) una pronta presencia de su trabajo en el cine. por Denis Leyton más información en
comparte este artículo
post siguiente
* Comentarios Opina AquíHola!! Buen blog el tuyo el pásate por el mío, seguro que te gustará. Saludos desde: http://cinemaworldycomics.blogspot.com/ P.D.: Si te gusta, vótame en la categoría de Mejor blog de cine" a continuación: http://www.20minutos.es/premios_20_blogs/resultado-busqueda/Cinemaworld+y+C%F3mics+/ Muchas gracias Fecha: 24/10/2008 21:58
Muy buen articulo de Subhira y su "encantadora" musica, destaco lo de encantadora pq siento q eso produce en aquellos que hemos tenido la posibilidad de conocer su trabajo. Creo que falto que comentaras el primer disco de trasubhiriano, con los viajes tantricos, maputrance ... q son espectaculares, y abren la puerta a lo q es el "Gira Trip" Saludos Amarie Fecha: 03/12/2008 14:24 ![]()
|
CONTENIDOS Por temáticasPor mes de publicación
Archivos
BUSCADOR
DERECHOS Excepto donde se señale expresamente,
|
||||||||||